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martes, octubre 26, 2010

Libros que no discriminan

Libros con versos, historias y fantasías. Cada letra impresa en tus hojas forman un laberinto desconocido que me lleva a otra dimensión.

Sentimientos fluidos por el puño de tu autor. Quien te escribe de la vida, quien te escribe del amor. Relatos de reyes, princesas y musas. Brujas, ogros y dragones. Todo expresado  en palabras. Palabras dulces, palabras fuertes, palabras saladas.
Libros rebosados de figuras literarias das sentido fragmentado con odas al picaflor, a la cebolla, a todo. A un Universo infinito... absolutamente a todo. Todo, todo es fuente de inspiración para los libros.

Libros que no discriminan ni por ideales. ¡Libro! que me cuidas y acompañas en momentos de soledad. En ti puedo confiar hasta mi pensamiento más cochino. Cuando tomo tu cuerpo me llenas de amor, de sentimientos buenos y malos. Me cautivas con esperanzas, con conocimientos, todo lo que necesito lo encuentro en ti. Donde vaya tú estás, te encuentro: en bibliotecas, en estantes, en las calles. Tu familia es extensa, jóvenes, viejos y viejos sabios.
Siempre estás, todos te usan, nadie te deja.

¿Por qué? Tan solo porque eres libro.

sábado, octubre 23, 2010

Mar

Mar, inerte es tu agua llena de vida en su interior. Peces, focas y algas no es nada para todo lo que tienes.
Pienso en ti cuando me siento sola. En tu tremendo cofre de sentimientos ajenos con intensas historias de amor, buenaventuras y muerte. Y en tu largo recorrido por Chile, me detengo en Isla Negra, para hablar de ti y de mi.
Ahí, acompañado de grandes rocas, en las que me siento a pensar en el pasado, rescato la sonrisa de mi abuelita cuando chapoteaba con su rostro irradiando placer las caricias de tu espuma blanca.

Atenta escucho el ir y venir de tus enormes olas que lucen en degradé. Olas que revientan fuerte y forman esa brisa húmeda y espesa que roza a quienes se aproximan a ti.
Tardes enteras me hablas, me aconsejas como acabar con mi pesar. Y si estoy contenta logras que el amor rebose por mi cara.
En el día, tus olas reclaman compañía. Yo siempre fiel, hasta con lluvia te acompaño. Tu hielo me toca. Me toca fuerte y corre por mis venas, pero a pesar que siento dolor me haces sentir bien. No soy masoquista pero me gusta que seas brusco.
Tu voz es fuerte, revientas y me asustas; y cuando te enojas lo sé no respetas a nadie.
Ante la ira de la gente te tragas los cuerpos de muchos, pero eres al único a quien se perdona.
Y yo ¿Te perdono? En la calma de tus aguas escondidas algún día yaserán mis cenizas esparcidas.

domingo, mayo 09, 2010

Sola en una micro

Como va ser posible que no pueda callar ni un solo segundo. Todos los días digo: Andrea, ellos no tienen porqué saber qué es lo que vas a hacer cuando pases la frontera de las puertas de tu oficina. Pero sigo. Hoy me voy a la playa, ayer fui a bailar, pelee con mi papá, creo que me enamoré, hoy me llamó, ayer lo llamé. Y, ¡No paro!

La imposibilidad de callar mis temores y fantasías me deja en un estado...

Y pienso, y pienso y no dejo de pensar. Y para qué pensar tanto si al final no se llega a nada. Como si fuera muy fácil encontrarle una respuesta a las cosas que no tienen respuesta como: ¿Por qué me cuesta guardar mis secretos, que al final de cuentas dejan de ser secretos, pero no así guardar los ajenos, que quedan tan sellados que después ni siquiera me acuerdo que me los han contado?

Una vez me dije el día que sea capaz de reconocer mis limitaciones, podré comunicar mis sueños y en una de esas los convierto en realidad. Ahora creo que se me pasó la mano.


Si me pongo en el plano sentimental, amoroso de pareja, tendría que empezar a hacerme una retrospectiva de cómo he enfrentado el cuento de relacionarme con los hombres y qué actitud tomo frente a ellos. Y ahí estoy frente a un espejo observando mi pasado y me veo igual que ahora.

Tengo que reconocer que ese día me pasaron cosas jevi y en verdad quiero ser honesta porque creo que tengo que ser transparente con mis sentimientos. Pero también me gustaría saber que pasa contigo, lo digo para no engancharme si estás en otra parada o mejor dicho para ordenar mis sentimientos.

Te lo juro que esta situación de no saber pa' donde va la micro me hace pensar y sentir que soy una primeriza en el amor, pero, por otro lado, me quedo tranquila porque en verdad en este tipo de cosas siempre nos sentimos así como recién nacidos y es que lamentablemente los sentimientos no son manipulables llegan los sientes y nada más y cuando menos te esperas...